Compliance - Responsabilidad penal de la empresa

PrintMailRate-it

​​​​​​​​​​Publicado el 26.4.2024

​El Tribunal Supremo concluye que las personas jurídicas pueden ser condenadas penalmente incluso sin ser autoras principales del delito. 




En la sentencia 298/2024, de 8 de abril de 2024, el Tribunal Supremo aborda el caso en el que tres empresas, que habían participado en la comisión de un delito fiscal que había  cometido una persona física, socio de una de ellas, podían ser condenadas también, aunque no fuesen las autoras principales de la conducta, lo que abre la puerta a condenar a la empresa bajo forma distinta, como inductor, o cooperador necesario, o cómplice. 

Una de las empresas fue condenada por facilitar el delito simulando un contrato con la segunda empresa, en beneficio del socio. Esta segunda empresa fue condenada porque su administradora firmó dicho contrato y otro de prestación de servicios profesionales con el mismo. Y la tercera empresa le pagó una cantidad al socio por el mismo concepto. A través de esta dinámica estas empresas facilitaron de manera decisiva la opacidad de la conducta y que el socio consiguiera defraudar 120.000 euros a Hacienda.  

Para llegar a condenar a estas tres empresas, los magistrados analizaron el argumento de que participar en un delito no era lo mismo que cometerlo (lo que significaría ser autor de este) y que el Código Penal solo castigaba a las empresas cuando cometen un delito como autores principales. En consecuencia, en este caso los administradores podrían ser condenados pero las empresas no. 

El Tribunal rechaza esta interpretación porque “cometer” es una palabra genérica que se utiliza como sinónimo de “participar” en numerosos artículos del Código Penal. De contrario se estaría haciendo una interpretación poco compatible con el resto de dicho texto legal. Señala que “Cuando se habla de comisión de un delito se alude a todos los responsables penales, sea cual sea su participación, y en todas sus formas de aparición, también la tentativa” y termina su razonamiento recordando que en el derecho penal de empresa la organización y las funcionalidades de estas entidades son tan importantes o más que el hecho en sí, que es lo que determina el grado de implicación en la conducta.

Esta sentencia arroja algo de luz a una cuestión sobre la que no existía acuerdo en la doctrina penalista y, abre un poco más el ámbito penal de las personas jurídicas, evitando que puedan ser absueltas cuando la acción principal la comete su administrador.

Contacto

Contact Person Picture

Rafael San Bruno Casuso

Abogado

Associate Partner

+34 915 359 977

Contactar

 Nuestros servicios

Deutschland Weltweit Search Menu